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La relación entre el intestino y enfermedades como la psoriasis, el acné o la rosácea centra una jornada científica en Murcia
La ciencia lleva años confirmando algo que cada vez cobra más importancia en medicina: la salud intestinal influye directamente en el equilibrio de todo el organismo, incluida la piel. Bajo esta premisa se celebró recientemente en la Real Academia de Medicina y Cirugía de la Región de Murcia una jornada dedicada al fascinante eje intestino-piel, en la que participó la Dra. Pilar Esteban, especialista en Aparato Digestivo y CEO de Rennova Medicina.
La doctora compartió mesa redonda junto a destacados especialistas como el Dr. Joaquín Sola, la Dra. Berta Sánchez Sierra y el dermatólogo Dr. Jorge Martínez Escribano, director de Clínica Open Derma, en un encuentro centrado en cómo la microbiota intestinal puede influir en enfermedades inflamatorias cutáneas como la psoriasis, la rosácea, el acné o la dermatitis atópica.
¿Qué es la microbiota intestinal y por qué afecta a la piel?
La microbiota intestinal está formada por millones de bacterias y microorganismos que viven en nuestro aparato digestivo y cumplen funciones esenciales para la salud. Entre otras tareas, ayudan a:
- Regular el sistema inmunitario
- Mantener la barrera intestinal
- Reducir procesos inflamatorios
- Favorecer la absorción de nutrientes
- Producir sustancias beneficiosas para el organismo
Cuando este equilibrio se altera —lo que se conoce como disbiosis intestinal— pueden aparecer problemas inflamatorios y metabólicos que afectan también a la piel.
Tal y como se destacó durante la jornada, existe una conexión constante entre el intestino y la piel a través de mecanismos inmunológicos, hormonales y metabólicos. Por ello, cada vez más investigaciones relacionan una microbiota desequilibrada con enfermedades dermatológicas inflamatorias.
La Dra. Pilar Esteban destaca el papel clave de la alimentación
Durante su intervención, la Dra. Pilar Esteban hizo especial hincapié en la importancia de la alimentación como herramienta fundamental para cuidar la microbiota intestinal y, en consecuencia, la salud de la piel.
Según explicó, no basta únicamente con recurrir a suplementos o probióticos si no existe una base nutricional adecuada. La alimentación es uno de los factores que más condiciona el equilibrio de la microbiota.
En este sentido, destacó la importancia de mantener hábitos saludables y una dieta rica en:
- Fibra
- Antioxidantes
- Polifenoles
- Proteínas de calidad
- Alimentos frescos y poco procesados
Además, advirtió del impacto negativo que tienen los ultraprocesados, el exceso de azúcar y una alimentación pobre en nutrientes sobre el ecosistema intestinal y los procesos inflamatorios del organismo.
Microbiota, probióticos y enfermedades inflamatorias de la piel
Uno de los temas más interesantes abordados en la jornada fue el papel de los probióticos y su posible utilidad como complemento en determinadas enfermedades cutáneas.
Actualmente, diversos estudios analizan cómo determinadas cepas bacterianas podrían ayudar a modular la inflamación y mejorar patologías como la rosácea o la dermatitis atópica. Sin embargo, los especialistas insistieron en que el abordaje debe ser siempre personalizado y basado en evidencia científica.
La investigación sobre microbiota también abre nuevas vías en otros campos como la inmunoterapia o el melanoma, demostrando que el intestino tiene una influencia mucho mayor en la salud de lo que se pensaba hace apenas unos años.
Un enfoque integral de la salud
La participación de la Dra. Pilar Esteban en esta jornada científica refuerza su compromiso con una visión integral de la medicina, en la que la salud digestiva, la nutrición y los hábitos de vida desempeñan un papel fundamental en el bienestar general.
El creciente interés científico por el eje intestino-piel demuestra que cuidar la microbiota no solo beneficia al aparato digestivo, sino que puede convertirse en una herramienta clave para mejorar múltiples patologías inflamatorias y la calidad de vida de los pacientes.